Los Lugares Comunes de la Neurodiversidad

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Me gusta nombrar los lugares comunes que compartimos todes, porque en tiempos de descomunión, los nodos e intersecciones, compactan nuestro telar social._

Un cuerpo cambia con el paso del tiempo, el cerebro muta y está en constante adaptación. Incluso el ser más normativo, el más adaptado a las condiciones ambientales y sociales, atraviesa alteraciones en su percepción del mundo y de sí mismo: es un intercambio inevitable conocido como entropía.

Muchos cuerpos cambian por la edad, la adaptación, los contextos de vida.

Cada ser viaja, orbita, navega a su ritmo y a su tiempo en direcciones multidiversas dentro y fuera.

El campo gravitacional nos une y nos separa; el destino personal, la realidad colectiva, la percepción individual, la matemática del universo y su perfecta aleatoria.

Todes, todas, todos somos neurodiversos. Indagar en la tipificación como norma y hacerlo aspiracional, distorsiona la realidad sobre la que está estructurada la vida. Reconocer que no somos compatibles con todas las formas de vida, es posible y sano.

Insistir en nuestras diferencias es para mentes perezosas, recapitular nuestras similitudes cura el espacio allanado de materialismo, la herida del capitalismo, y el veneno colonial.

Admitir nuestras neurodiversidades nos conduce a integrar el movimiento y la no binariedad en nuestras interacciones y vínculos. Ni siempre somos incompatibles, ni siempre somos compatibles, porque la vida está en movimiento, pero también en pausas, o fases regenerativas.

Llamar neurodivergencia a un espacio de vida y la relación con la habitamos nuestros cuerpos, nos segrega de la totalidad, pudiendo recaer en prácticas discriminatorias, juiciosas, o excluyentes; como si dicha sensibilidad nos confiriera una superioridad o un privilegio, ya sea desde la ventaja o desventaja, romantizando los diagnósticos y centralizando la historia de vida en las dificultades. Y es que, nombrar nuestras diferencias en el contexto de la vida: en la inconmensurable simpleza de la existencia en el marco del cosmos, no es en lo absoluto raro, sino la regla.

Todo lo que diverge, en algún punto converge.

Es el intercambio de estas polaridades y sus áreas grises como podemos reconocer que las neurodiversidades se agrupan por intereses, sensibilidad, habilidades, percepciones del mundo, objetivos..., algunes se atraen más que otros, cohesionan y se nuclean con más fuerza o por más tiempo; mientras que otros, así como los radicales libres, se sueltan y pasean en solitario un tiempo hasta que se vuelven a enlazar, ya sea para anularse, o para reproducirse.

Observar nuestras diferencias nos ayuda a nombrar las vivencias, darles un lugar y promover la visibilización de las necesidades y sensaciones particulares de ciertos grupos sociales. Es nuestra responsabilidad llegar al autoconocimiento. Utilizar nuestras divergencias como una realidad absoluta distanciada de las experiencias colectivas, nos disocia y retraumatiza.

Soy una persona neurodiversa como tú, con momentos divergentes, y con necesidades específicas. También converjo en grupos muy distintos entre sí, los disfruto y me reúno en nuestras similitudes. Todas estas experiencias únicas puedo nombrarlas y hacer una larga lista, podemos hacer una lista juntes, acá: https://mstdn.mx/@NiaRomero/116915036264712537